Sociedad Protectora de Animales de Godella

Revista de la SPAG - agosto - septiembre 2007




En este número:


Dos años de duro trabajo por un sueño

Feria alternativa de Valencia

Celebración Cambridge College

VIVER..... sigue aterrada

MOMENTOS ANIMALES, del 17 al 28 de septiembre en Godella

La perra color canela



Dos años de duro trabajo por un sueño

Recientemente se acaba de cumplir el segundo aniversario en el actual refugio. Pero, fueron unos meses antes, cuando se alquilaron las instalaciones, y un grupo de amantes de los animales, iniciaron el duro trabajo de transformar un antiguo molino en un centro de recogida de animales.

Con poca idea de albañilería y mucha ilusión se empezaron los primero muros, mas torcidos que enderezados, pero que aguantan y cumplen su función. Hoy, muchas pasteras después, hasta se ha aprendido. se han hecho muchas casetas individuales, cheniles colectivos, tapado las goteras del techo, cementado el suelo de las celdas y un montón de cosas más, con el fin de proporcionarles un hogar lo más digno posible hasta que encuentren su verdadera familia.

Pero, el camino es largo y queda mucho por recorrer. Para adecuar a lo que nos exigen el Ayuntamiento es necesario seguir construyendo rediles, cementar el patio y unas cuantas cositas más, que durante los festivos y fines de semana se irán realizando.

Y todo, porque somos un grupo de gente, joven, pero muy concienciados en una causa y en un objetivo, y de aquí unos años, cuando lo hayamos terminado todo, nuestro refugiados, tendrán el mejor de los refugios, donde vivir temporalmente hasta ser adoptados. Si te animas a ayudarnos, ¡te esperamos!.

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Feria alternativa de Valencia

Por primera vez, la Sociedad Protectora de Animales de Godella (SPAG) ha participado en la Feria Alternativa, que la asociación Calisdoscopia organizó en el antiguo cauce del río Turia. El acto, que tuvo lugar entre el 8 y 11 de junio, reunían a muchas de las asociaciones valencianas, y con ello a un gran número de visitantes.

El stand de la SPAG, que estaba muy bien organizado, mostraba con imágenes alguno de los niños albergados, situaciones que se viven en el albergue y experiencias de voluntarios. Así mismo, se pusieron algunos artículos a la venta como marcalibros de la SPAG, nuestros pins, camisetas, los bestiaris de Adolf Gisbert y la Ley de Protección Animal que la SPAG edita en cómic. Todos estos artículos fueron acogidos con agrado por los asistentes que compraron muchos de ellos, llegando a agotar algunos de los productos puestos a la venta.

Todo el stand estuvo decorado con el tradicional verde SPAG y llamo la atención de muchos visitantes que no dudaron en acercarse para informarse, colaborar generosamente en la compra de algún artículo o asociarse.

Durante los tres días que duro esta feria, muchos de nuestros adoptantes se pasaron por el stand de las SPAG con su perro y muy gustosos nos enseñaban lo bien y contentos que estaban con el nuevo miembro de la familia.

También se desplazaron hasta el río, algunos socios que viven por la zona y que conocen la repercusión de este evento, que ya es tradicional en Valencia.

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Celebración Cambridge College

La Sociedad Protectora de Animales de Godella (SPAG) ha sido invitada a participar en el acto de fin de curso de Cambridge College, que tuvo lugar el pasado 15 de junio.

Fue un acto más en el que los voluntarios de la SPAG aprovecharon para poner una mesa informativa donde informar, tanto a padres como a alumnos, las posibilidades de colaborar con la asociación.

Como en todas las ferias que se participa, se instaló una mesa informativa con un bloc de nuestros animales, con sus fotos y sus características, por si hubiera un posible adoptante. Al margen de ello, también se pusieron hojas de captación de socios y padrinos, los famosos Bestiaris de Adolf Gisbert y los trípticos informativos de nuestra asociación.

A pesar de ser una fiesta privada en la que sólo participaron las personas vinculadas a este colegio, fueron bastantes las que se interesaron por nuestra causa y por las actividades que se desarrollan.

Evidentemente, fueron los padres de alumnos los que más información solicitaron sobre como poder ayudar, pero no en vano, hubo algún alumno que a pesar de su juventud ya quedaba patente el amor que profesa a los animales y se informo ampliamente de que hacer en los diferentes casos que le motivaban.

La clausura del ejercicio escolar fue un acto más en el que la SPAG aprovecho para difundir la Ley de Protección Animal, informar de que hacer en caso de presenciar un caso de maltrato animal, e informar a los más pequeños, de como se debe jugar con nuestra mascota de forma segura para ambas partes.

Toda esta información fue acogida con agrado por los asistentes al acto, que consideraron una buena iniciativa del centro el poner mesas informativas de concienciación social, tanto para los más pequeños, como para los adultos.


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Viver sigue aterrada


A pesar de llevar ya varias semanas en la SPAG, Vivi, como cariñosamente la llamamos, sigue aterrada, inmóvil y asustada de cualquier gesto. Y es que esta perrita, que aunque adulta, todavía joven, ha sufrido el peor de los maltratos existentes. Su dueño la tuvo encerrada, durante años, en un zulo, con una corta correa y bebiendo sus orines y comiendo las porquerías que encontraba. Junto a ella, otros perros, que ha sido acogidos por otras protectoras.

El primer día en el albergue de Godella estaba extrañada de sentirse suelta, en libertad y con cariño. Se subió a una de las cunitas y se acurrucó. Una de las voluntarias y acercó el agua y bebió y después la acarició suavemente con sus manos mojadas para refrescarla un poco. Vivi miró aterrada pero relamiéndose y con ojos de gratitud. Varias semanas después, Vivi sigue teniendo miedo a todo, pero confía en las personas y se deja cuidar y querer. Que bonito sería una familia para ella.

 

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MOMENTOS ANIMALES, del 17 al 28 de septiembre en Godella

La SPAG inaugurará el próximo 17 de septiembre su primera exposición fotográfica, titulada Momentos Animales. Como no podía ser de otro modo, está exposición, que se espera que sea itinerante, comienza en Godella.

Las fotos, se podrán ver, visitando la sala Xicaranda de Godella, entre el 17 y 28 de septiembre.

La exposición está compuesta por varias temáticas de fotos, todas ellas tomadas en las instalaciones de la SPAG.

El objetivo de esta acto es difundir los animales que tenemos albergados, como es su vida en un albergue y las diferentes actividades que desarrollan los voluntarios para proporcionarles una vida digna.

Por este motivo, divididas en varias temáticas, se van a poder observar algunos momentos vividos por nuestros animales en el albergue, como juegan, los grupitos y amistades que realizan, algunos momentos de indiscreción y anécdotas que envuelven a este mundo.

Cada foto o temática de fotos irá acompañada por un poema o extracto de canción que con palabras exprese el sentimiento de las fotos.

Asimismo, este acto de aprovechará para repartir trípticos y folletos de la entidad, así como toda la información que los asistentes necesiten.

La primera de las exposiciones se realiza en Godella, pero se espera instalar en otros pueblos cercanos como Burjassot, Paterna o incluso Torrente o Benetusser. .

 

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La perra color canela

El perro estaba suelto en la autovía, solo, desconcertado, esquivando como podía los coches que pasaban a toda velocidad. Cuando reaccioné, era tarde. Mientras consideraba el modo de detenerme y sacarlo de allí, lo había dejado atrás.

Estacionar el coche con ese tráfico era imposible, así que no tuve más remedio que seguir adelante, mirando por el retrovisor, apenado. Algo más lejos se lo conté a una pareja de motoristas de la Guardia Civil: kilómetro tal, perro cual. El cabo movió la cabeza. Nada que hacer, señor. Ocurre mucho. Además, aunque vayamos a buscarlo, no se dejará atrapar. Nos pondrá en peligro a nosotros y a otros automóviles. Y usted habría hecho mal en detenerse. Además, a estas horas se habrá ido, o lo habrán atropellado. Mala suerte.

Sin duda, el guardia tenía toda la razón del mundo, pero yo seguí camino con un extraño malestar, las manos en el volante y la imagen del perro entre los automóviles grabada en la cabeza. Su desconcierto y su miedo. Sintiendo, además, una intensa cólera.

Supongo que mientras los automovilistas esquivábamos a ese pobre animal de ojos aterrados que no sabía cómo franquear las vallas de la carretera, algún miserable regresaba a su casa o seguía camino de su lugar de vacaciones, satisfecho porque al fin se había quitado de encima al maldito chucho.

No es lo mismo un cachorrillo en Navidad, en plan papi, papi, queremos un perrito -cuántos perros condenados a la desgracia por esas palabras-, que uno más en la familia al cabo del tiempo: veterinario, vacunas, dos paseos diarios, vacaciones, etcétera.

Entonces la solución es quitárselo de encima. Posiblemente así lo decidió el dueño del perro que estaba en la autovía: una parada y ahí te pudres. También es lo que hizo, tiempo atrás, un canalla en una gasolinera de la nacional IV: el dueño de una perra color canela a la que no olvidaré en mi vida. Ocurrió hace tiempo, pero lo tengo fresco. Y aún me quema la sangre, porque es de esos asuntos a los que me gustaría poner un nombre y un apellido para ir y romperle a alguien la cara, aunque eso no suene cívico. Con chuchos de por medio, lo cívico me importa una puñetera mierda. Ningún ser humano vale lo que valen los sentimientos de un buen perro.

Les cuento. Mientras repostaba en una gasolinera de la carretera de Andalucía, una perra color canela se acercó a olisquear mi coche, y después volvió a tumbarse a la sombra. Le pregunté al encargado por ella y me contó la historia. Casi un año antes, un coche con una familia, matrimonio con niños, se había detenido a echar gasolina. Bajó la perra y se puso a corretear por el campo. De pronto, la familia subió al coche y éste aceleró por la carretera, dejando a la perra allí. El encargado la vio salir disparada detrás, dando ladridos pegada al parachoques, y alejarse carretera adelante sin que el conductor se detuviera a recogerla. Al cabo de una hora la vio regresar, exhausta, la lengua afuera y las orejas gachas, gimoteando, y quedarse dando vueltas alrededor de los surtidores de gasolina. De vez en cuando se paraba y aullaba, muy triste. Al encargado le dio tanta pena que le puso agua, y al rato le dio algo de comer. Cada vez que un coche se detenía en la gasolinera, la perra levantaba las orejas y se acercaba a ver si eran sus amos que volvían. Pero no volvieron nunca.

La perra se quedó aquí, contaba el encargado. Mis compañeros y yo le fuimos dando agua y comida. El dueño nos dejó tenerla, porque vigila por las noches. Además, hace compañía. Es obediente y cariñosa. Al principio la llamábamos Canela, pero a una compañera se le ocurrió que era como la mujer de la canción de Serrat, y la llamamos Penélope. El caso es que ahí sigue. ¿Y sabe usted lo más extraño? Cada vez que llega un coche, la perra se levanta; y en cuanto se para, se asoma adentro a olisquear. Los perros son listos. Tienen buena memoria y más lealtad que las personas. Fíjese que nosotros la tratamos bien, no le falta nada y hasta collar antiparásitos lleva. Pero ella sigue pendiente de la carretera.

Los perros piensan, oiga. Casi como las personas. Y ésta piensa que sus amos vendrán a buscarla. Cada vez que llega un coche, se acerca a ver si son ellos. Sigue creyendo que volverán. Por eso lleva tanto tiempo sin moverse de aquí. Esperándolos. 

Arturo Pérez Reverte, periodista y autor. Extraído de internet. .


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