Sociedad Protectora de Animales de Godella

Revista de la SPAG - Agosto - Septiembre 2006




En este número:


La SPAG saca de la calle 1.000 animales abandonados en el último lustro

Los animales de la SPAG imagen de sus calendarios

Un demonio me condenó y un ángel me salvó

QUILLE... se muere de pena

La SPAG y Fundar firman un convenio para la formación del voluntariado

Un perro con régimen de visitas



La SPAG saca de la calle 1.000 animales abandonados en el último lustro

En los últimos cinco años, la Sociedad Protectora de Animales de Godella (SPAG) ha sacado de las calles a un total de un millar de animales, entre perros y gatos. Todos ellos, tras el chequeo veterinario pertinente han sido llevados al albergue y puestos en adopción. De estos mil animales, un 80% conviven ya con buenas familias, tras ser adoptados con el correspondiente microchip y comprobar la correcta adopción con posteriores seguimientos domiciliarios del perro o gato, realizados por los voluntarios de la SPAG.

A pesar de las adversidades sufridas en los últimos años, y en la que esta ONG se ha visto obligada a cambiar sus instalaciones en dos ocasiones, la actividad social de recogida de canes y felinos abandonados no ha mermado en ningún momento. La SPAG ha mantenido una línea de recogida de animales rondando los 200 anuales y manteniendo siempre la misma continuidad de adopciones, con el fin de estabilizar el número de perros y gatos albergados y no masificar las instalaciones.

Dada la cantidad de abandonos, a la SPAG le es imposible dar entrada a todos los animales para los que se solicita. Por ello, la SPAG, que no tiene unos criterios base de los animales que pueden entrar en el albergue, dependiendo de las plazas disponibles en cada momento, se valora cada caso en función de la importancia y peligrosidad que sufre el perro o gato. Para la SPAG siempre tendrán prioridad los animales abandonados frente a los que tienen dueño, pero aún así se prima la entrada a aquellas mascotas cuyo dueño ha fallecido o padece una enfermedad terminal, siempre y cuando sea acreditado.

Para aquellos animales que no tienen cabida en el albergue por falta de plazas, la SPAG ha creado la línea de adopción particular. Las personas que así lo deseen pueden hacer llegar a la SPAG los datos del perro o gato que quieren dar en adopción y los voluntarios de la protectora de Godella los publicitan y difunden para buscarles una nueva familia. Cada año, los voluntarios de Godella colocan cerca de un centenar de perros y gatos gracias a la línea de adopción particular. Con este sistema, que lleva funcionando unos 5 años, se contribuye a reducir el número de abandonos ya que se pone en contacto una persona que no quiere a su mascota con otra que se la quiere quedar.

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Los animales de la SPAG imagen de sus calendarios

Dora, Elias, Pardita, Gina, Xana y dos gatitos jugando son los protagonistas de los calendarios que la SPAG va editar para el 2007.

Todos ellos, animales del albergue de Godella, prestarán su imagen para luchar contra el abandono de animales, demostrando que los perros y gatos, en todos sus mestizajes además de ser preciosos, son los mejores amigos de las personas.

Esta campaña, que es el tercer año que se realiza supone también un ingreso económico para el mantenimiento del albergue.

Cada calendario de bolsillo se venderá a un euro. Al mismo tiempo, el poseedor de unos de estos calendarios participará en un sorteo de un cheque regalos de 120 euros.

Desde que se creó está campaña ha sido acogida con mucho éxito y agrado entre los socios y colaboradores. Este año se han editado 3000 calendario, mil más que en el pasado año.



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Un demonio me condenó y un ángel me salvó

El 1 de julio, parecía un sábado más en el albergue de Godella, pero acabó siendo uno de los peores vividos en todos nuestros años de lucha contra el abandono de animales. Eran cerca de las 12 del mediodía cuando un grupo de voluntarios oyen fuera de las instalaciones un maullido. Salen a la calle, y de entrada no se ve nada, pero de repente, se ve dentro de la acequia una bolsa que se mueve. Rápidamente, los voluntarios allí presentes se coordinan y mientras una avisa a los agricultores para que no abran el paso del agua, Ángela Yebra, otra voluntaria, se prepara un improvisado arnés para bajar a salvar a aquello que hubiera dentro de la bolsa.

Con botas de agua y un poco de miedo desciende a la acequia coge la bolsa y la saca al exterior. De dentro sale un precioso gatito negro de unos 20 días, asustado pero aparentemente sano.

La presidenta, Isabel Rodríguez, se ata con otra cuerda y se introduce también en la acequia para ver si había más, pero afortunadamente sólo hay uno.

De inmediato se lleva al veterinario de la protectora y afortunadamente está bien. Débil y con muchas pulgas pero no se teme por su vida.

Para garantizar un buen desarrollo de Luck (que así se ha llamado al gato) y hacerle olvidar todo lo sucedido, la voluntaria Montsi Cárdenas se lleva el gatito a su casa.

Para que sea un final feliz sólo necesitamos una buena familia para Luck.

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QUILLE... se muere de pena


Quille es un precioso perro mestizo de tamaño grande y de un precioso color negro brillante. Durante sus dos primeros años de vida, Quille ha vivido en un hogar, donde ha sido feliz y aparentemente muy querido. Pero las cosas de la vida, han hecho que Quille tenga que venir a vivir al albergue. Ya lleva unas seis semanas con nosotros, y cada vez está peor. Los primeros días, parece que lo llevaba bien, pero pasado el momento de la novedad y de volver a la dura realidad, Quille está triste, apenas come y ha perdido mucho peso en los últimos días.

Su mirada, así como su pelaje y su forma de ser están tristes. Los ojos llorosos, el pelo como áspero y él siempre triste, apagado y por cualquier rincón dejado caer.

Le encanta y responde a las caricias de los voluntarios, come cuando se le aísla, y de vez en cuando responde a los estímulos de juego de otros perros, pero lo cierto es que Quille se está dejando morir... de pena porque añora su vida de antes, la que compartía con una familia que lo quería de verdad. Necesita urgentemente otra que le permita seguir viviendo.
 


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La SPAG y Fundar firman un convenio para la formación del voluntariado

La Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado (Fundar) y la Sociedad Protectora de Animales de Godella (SPAG) han firmado un convenido de colaboración para la realización de un curso de enfermería y conducta animal.

En este curso se impartirán conocimientos básicos en el día a día de un albergue de animales, de los primeros auxilios cuando un animal entra en el refugio y en las pautas de orientación sobre que mascota es la más apta para cada adoptante en función de las condiciones de vida de la nueva familia. E

ste curso, que lo desarrollaran un total de 25 voluntarios, estará compuesto de clases teóricas y prácticas, tanto en el albergue como el los domicilios particulares de los adoptantes.

El curso comprenderá materias como la anatomía básica canica y felina; manejo y control de los animales frente a emergencias veterinarias; urgencias y primeros auxilios; comportamientos específicos; adopción de los animales, y seguimientos individualizados entre otros.

Con este curso se espera que los voluntarios manejen perfectamente a los animales tanto dentro como fuera del albergue; solucionen emergencias leves; realizar adopciones de manera correcta, así como evaluar y aconsejar a los posibles adoptantes.

El curso estará impartido por tres profesionales en las materia, que ofrecerán un primer ciclo de clases teóricas complementado con un segundo ciclo de clases prácticas.

Por segundo año consecutivo, la SPAG y Fundar firman un convenio de colaboración para formar a los voluntarios que diariamente hacen posible la existencia de esta asociación.
 

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Un perro con régimen de visitas

Los tribunales están muy habituados a resolver recursos de parejas separadas sobre el régimen de visitas a los hijos, pero nunca, hasta ahora, se les había pedido que se pronunciasen sobre el derecho de visitar a un perro en lugar de a un niño. Ya hay una primera vez. La Audiencia de Barcelona desestimó ayer la pretensión de un ex marido de visitar a su perro si no acuerda previamente con su ex esposa cómo, cuando y dónde.

En el convenio regulador de la separación la pareja incluyó a Yako, un ejemplar de la preciada raza golden retriever. La propiedad del perro se atribuyó a la mujer, Elisabeth G., y para el hombre, José Luis G., se pactó que lo podría visitar "siempre que quiera, previo acuerdo" con ella. De la lectura del auto judicial dictado por la Sección Doce de la Audiencia de Barcelona, que trata únicamente temas de familia, se deduce que el hombre vulneró el pacto y acudía a visitar al perro sin avisar. Hasta que la ex mujer se cansó y lo impidió.

El ex marido acudió entonces a los tribunales y el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Granollers le dio la razón el 6 de junio del pasado año y acordó la ejecución del convenio, por lo que reconocía el derecho de visitas. Esa decisión fue recurrida entonces por la ex esposa y ahora el tribunal le ha dado la razón y ha zanjado la discusión advirtiendo que ella no tiene ninguna obligación legal de permitir las visitas al perro.

El magistrado ponente, Pascual Ortuño Muñoz, admite sin reparos en la resolución que "la primera duda que surge es si cabe un efectivo derecho de visitas a un animal" y si, en todo caso, las controversias que eso genera se han de ventilar en un proceso judicial de familia. También razona el juez que la manera en que ha planteado el pleito la pareja "conduce a la inmediata equiparación de los afectos hacia estos seres con los que los padres y madres mantienen hacia los hijos".

El juez dedica tres páginas a recordar la importancia de los animales en la sociedad y se refiere al enorme valor económico de esa raza. También resalta el "inestimable aprecio que generan a sus poseedores", por sus cualidades de lazarillo, de acompañante de personas que viven solas, de auxiliador en catástrofes y de colaborador en la caza. Recuerda también el juez el cariño que despiertan los animales en los niños, de forma que en algunos convenios reguladores de separación se incluyen ya "acuerdos minuciosos sobre animales de compañía" para evitar que el perro, gato, tortuga o lagarto afectado vaya de casa en casa con los menores, dependiendo de si están con papá o con mamá. Con todo, el juez acaba concluyendo que "el sentido común y la medida de lo que resulta razonable" aconsejaría que las personas no pleiteasen por los derechos de los animales, como aquí ha ocurrido.

Por ello, la Audiencia de Barcelona reprocha al juez de primera instancia que admitiera la pretensión del marido y considera "una entelequia en sí mismo" el pacto de los cónyuges. "El derecho de visitas a un animal es una formulación insólita", añade el tribunal, y recuerda que eso incluye la vigilancia por parte del dueño y excluye el paseo del animal, "pues ello conllevaría una relación de confianza entre el visitador y el propietario que no es usual entre ex esposos".

Una juez de Alicante ya acordó en 2002 la guardia y custodia compartida de un perro en una separación. Ahora se ha resuelto por primera vez un pleito por el régimen de visitas para un can. ¿Sobre qué más tendrán que pronunciarse los jueces en el futuro?

El País 02/06/2006

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