¡Ojo!, mucho cuidado con las espigaso
Se avecina un verano muy seco, toca por tanto revisar cuidadosamente a nuestros perros siempre que vuelva de paseo, para asegurarnos que no tiene clavada ninguna espiga. Por su forma de paraguas, estas molestas semillas quedan firmemente sujetas y van adentrándose en el pelo, llegando a clavarse en la carne y provocando dolorosos abscesos. Tienden a introducirse en determinadas zonas como oídos, nariz u ojos, donde son muy peligrosas. No dude en llevar al animal al veterinario si se siente incapaz de extraerlas. Con las razas de orejas largas y caídas, sobre todo si tienen el pelo largo o semilargo, como los cockers o los golden retrievers, hay que ser especialmente cuidadoso. Si ve que sacude o inclina mucho la cabeza, estornuda repetidamente o se intenta hurgar con la pata como si algo le molestara, llévelo inmediatamente al veterinario. Aunque no vea ninguna espiga, es muy probable que tenga algún cuerpo extraño que le moleste, si ha disfrutado recientemente de un paseo por el campo.
20 Minutos. 12 de mayo de 2005
Regresar
