ADOPTAR
Adoptar es cosa fácil, ¡tantos perritines! ¡tantos gatos!. Adoptar es fácil, los ves, por ejemplo, en estas páginas y ya no puedes resistirte ni a sus caritas y expresiones, ni a sus historias, esas historias que de forma llana y sensible nos transmiten sus cuidadores/as.
Adoptar es enamorarte y decir sí, entonces una llamada, un escrito.....y la buena noticia para el elegido, la alegría, la paz, el descanso para el adoptado y los que lo han cuidado y sufrido con él y por él. ¡Llamó la suerte a su puerta! ¡Se acabó la mala racha y el anonimato! ¡Por fin tiene un hogar y alguien a quien querer y por quien ser querido! Una explosión de felicidad invade todo y la frase "Suerte, estás salvado, tienes una familia " es el regalo más preciado......
Después de esto la realidad llega como tiene que llegar, con sus beneficios y sus contrariedades....y en algunas ocasiones (desgraciadamente bastantes) la fidelidad de las personas no está a la altura de las expectativas y de lo que ellos se merecen. Con el paso hacia atrás ponen punto y final a todos los buenos augurios.
Tiran la responsabilidad por la borda y cierran su conciencia y su corazón con excusas sin argumento. ¡Que falta de sensibilidad! !Que ausencia de compromiso! La vida, pertenezca a quien pertenezca, no ha de ser moneda de cambio. Nuestros derechos finalizan cuando comienzan los del otro y en ese lado, el otro, está el derecho de cualquier ser con la mismas capacidades que nosotros mismos, para sufrir y sentir. De verdad que cuando convives con ellos te das cuenta de que no existen tantas diferencias y que en cambio nos unen muchos sentimientos. Con ellos podemos aprender muchas de las virtudes de las que tan a menudo carecemos o de las que pasamos. ¡Seamos sumamente conscientes de ello y no abramos la puerta para cerrarla de una patada a la primera de cambio!
Decir sí a la adopción, no es difícil, pero tomemos en serio nuestro compromiso y tengamos en cuenta que en muchas ocasiones, el primer tiempo de convivencia no es fácil para ninguno. Todo es cuestión de paciencia y buena voluntad. Nuestra mayor capacidad a de servir para estar en posición de comprender a ese pobre ser, que ha tenido que pasar por muchos sufrimientos. Hambre, frío, temor, dolor, falta de amor, abandono.... todos ellos están asustados y puede que de tanto ansiar pertenecer a alguien, lo hagan todo al revés y sea un poco complicada la adaptación mutua.
También es cierto que la empatía existe en todo y que unos seres somos más recíprocos con unos que con otros. Esto también se da en ellos y es algo completamente natural, así que siempre es mejor adoptar cuando puedes verte con ellos y comprobar esa sintonía entre ambos. De todas formas es maravilloso que exista Internet para conectar también a través de los kilómetros y estas páginas, y ayudar a esos, a los que les sería casi imposible cualquier opción a la deseada felicidad. Pero sobre todo lo que es realmente maravilloso es que en cada uno de esos "puntos negros" haya esas excepcionales personas cuya ayuda a tanto desvalido es un tesoro incalculable. Desde aquí mi más sincero agradecimiento.
Y desde aquí también explicar solamente dos casos para ilustrar las dos opiniones comentadas. Uno es sobre la empatía, o sea el feeling y la otra sobre la adaptación. Ahí va pues:
"Leo es un gatito persa de color cálido y ojos de caramelo de miel. Lo recogió una amiga mía. El gato se adaptó bien, su carácter es presumido y remolón. Pues bien, Leo compartía también con otro gato de la familia llamado Simba. Los dos se llevaban bien y no había problema alguno. Hace unos meses que mi amiga se puso a hacer obras en el piso y todos se trasladaron a casa de su cuñada. Los gatos, a los que su casa es algo muy importante en sus vidas, se adaptaron también, pero a Leo le ocurrió algo más...., se enamoró.... sí, se enamoró de la cuñada de mi amiga....y evidentemente ella de él. Fue algo repentino, química pura. Leo cambió y en lugar de ser engreído y remolón se ha convertido en un gatito mucho más juguetón y tierno, es una auténtica nube, un terrón de azúcar y cuando están todos en casa, Leo se coloca en el regazo de la cuñada de mi amiga, entonces mira de reojo a su dueña...y con un profundo suspiro, como quien dice "no me puedo resistir" se rebuja como una rosquillita de azúcar glas. Total que ahora que han acabado las obras, mi amiga ha decidido, ¡que remedio! no poner trabas a tanto amor... Bueno , a fin de cuentas, ese hueco quedará para otro vagabundo que aparezca."
"Kiara, es una perrita, como dirían los "entendidos" "sin catalogar", es decir sin raza, aunque como digo yo, cuando me preguntan contesto " es de raza perruna" ¿ o no?. Kiara tiene el lomito blanco y negro como los cojines "moda vaca", sus patitas son cortas y su carita dispone de unos ojillos negros como el picón, como los de Carmen la de Ronda, sólo que por algún problema de su vida anterior uno de sus ojos tendrá que ser operado. Ahora eso sí, ningún terciopelo es más fino que el que cubre sus orejitas.
Kiara apareció en la carretera, desesperada, mojada y triste, hambrienta de comida y de amor. Cuando la vi, pensé, "ya está, me encontró". Por aquellos días, yo estaba intentando convencer a mi familia de que adoptáramos a una perritina de estas páginas ( de verdad que en ese momento me causó felicidad ayudar a Kiara, pero que al mismo tiempo me entristeció enormemente el no poder acoger a aquella, cuya carita asomaba, diariamente, llamándome, entre mis correos, en internet. Francamente me sentí mal....
Kiara se ha hecho ya amiga de mis tres gatos y ellos de ella......Bueno, algún pequeño roce hay. Boris y Teddy pasan de la perritina y sólo cuando se cruzan se saludan con un golpe de hocico, pero Bola se ha hecho inseparable de Kiara. Juegan y saltan, se revuelcan y hacen mil y una pirueta, tipo Matrix reoladed(algo así), tanto que llega el punto que me hacen perder la paciencia y tengo que imponer el orden a la fuerza y calmar esos ánimos tan revolucionados. Todo no es fácil. Hace dos meses que Kiara entró en nuestra familia y hemos tenido que adaptarnos los unos y los otros. Al principio se hacía pipí por todos lados y tenía tanto miedo que pensábamos que no tenía ni voz.....Ahora ya ladra por cualquier ruido (hasta se pasa). Poco a poco nos vamos conociendo y tanto nosotros como ella sabemos lo que nos gusta y lo que no. Con paciencia y amor todo llega a buen término"
Para finalizar os hablo mis gatos: Mi gato Boris, 13 años, es el jefe por naturaleza propia, es todo un líder, convencido, serio y. ....tozudo como la fama que tienen las mulas. Es completamente blanco, su pelo duro y tiene la gracia de tener un ojo azul maravilloso y el otro verde mar, como ese mar que tanto me enamora. Lo quiero con locura, como él a mi y aunque está enfermo, si yo no falto, estaré siempre a su lado, para lo que me necesite, hasta que ya no pueda más y aunque tenga que tomar la temida decisión dolorosa para ayudarle. Teddy tiene 6 años, es muy guapo gris y blanco, con el pelo tan suave que querrías pasar todo el día acariciándolo. Él lo sabe y se pasea provocando sin cesar. Cuando lo recogí era un bebé hambriento, debió pasar tanta hambre que aún ahora y sabiendo que no le falta nunca la comida, se desespera cuando me ve preparando el rancho. Es muy asustadizo con las personas extrañas y en esos momentos si lo coges en brazos, es capaz de dejarte con tantos arañazos que parecería que habrías caído en una alambrada. Lo quiero, por que sí, sin motivos que reconocer. Bola es el último que entró en casa, hace sólo dos años,,. Es persa, al menos por el pelo y esos divertidos penachitos que le salen de las orejas. Sólo tiene un ojito, pero es el ojo más bonito que he visto nunca, parece una canica de cristal amarillo. Es juguetón y pendenciero, algunas veces lleva rastas, pues no le gusta que le cepillen y entonces tengo que raparle un poco (!adiós persa!). Cuando se siente sólo, como gato único, es el más mimoso que se pueda encontrar jamás. !Hay que ver, ellos también tienen sus manías!.
Todos ellos se cruzaron un buen día en mi camino, abandonados.....y a todos ellos los que ahora están y los que en su día me acompañaron y ya se han ido a ese esperado paraíso, el del Arco Iris, les tengo que agradecer por todos esos buenos momentos que me regalan y me regalaron, por las risas, los abrazos, por su compañía y por su inmenso amor. Enormes gracias por tanta felicidad regalada.
Animaos a compartir, a dar, a aprender, a conocer y reconocer que sus alegrías y sufrimientos van unidos a nuestras manos. Adoptar con conocimiento y haceros felices con la felicidad de ellos.
Mil gracias a los buenos adoptantes y un beso para todos,
Maribel Palma
Extraído de Internet.
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