|
Han pasado muchos meses desde que no estás con nosotros, pero aún espero verte cuando entre al albergue.
Ya desde el primer día que entraste te hiciste notar y ya dejaste patente que ibas a ser un perro especial, lo que no nos imaginábamos es que con tu especial forma de ser te ibas a ganar el corazón de todos nosotros.
Nunca podré olvidar como se iluminaba tu cara cada vez que me veías entrar por la puerta y con tu especial sonrisa te abrías paso entre el resto de los perros.
Nunca podré olvidar como te abalanzabas sobre mi y ponías tus patitas en mis hombros y como gruñías al resto para ser el único que recibías mis caricias.
Nunca podré olvidar cuando ya te pusiste malito, y para mejorar la irritación de tu piel te debíamos bañar dos veces por semana, y como huías de mi cada vez que veías como preparábamos la bañera.
|