Cuca:
Queridísimos amigos del
SPAG:
Hace mucho tiempo que
quería escribiros para informaros de nuestra maravillosa experiencia con
la adopción de Cuca.
Desde hacia tiempo teníamos
muchas ganas de adoptar otro perro, pero por problemas laborales
(nosotros viajamos mucho) lo íbamos retrasando. A parte teníamos que
contar con mi hermana ya que ella es la comparte con nosotros esta
pasión por los animales y es la que se queda con ellos cuando nosotros
viajamos. Así un día mirando por internet no recuerdo bien si mi marido
o mi hermana os encontramos, y al cabo de unas semanas nos decidimos ,
os llamamos y quedamos con vosotros para visitaros y adoptar una
mascota.
Cuando llegamos nos
quedamos de piedra ya que no habíamos estado nunca en un refugio y no
nos imaginábamos todo aquello. Fue impresionante ver todas aquellas
caritas de tristeza, esa tristeza que da el ser maltratado y abandonado;
esas caritas que están pidiéndote amor y caricias. En fin, no se
explicar con palabras nuestros sentimientos.
Los tres nos hubiésemos
querido llevar a todos para cuidarlos y darles un hogar pero ya sabéis
que eso nos era imposible. Así que en ese punto Isabel nos dice: ¿cuál
queréis?, y nos quedamos callados, no sabíamos que decir, cual elegir,
si llevarnos a todos o a ninguno. De repente mi marido dice que nos
llevemos a la perrita que tiene Isabel en sus brazos, y así fue. Nos la
llevamos a casa, la lavamos y dejamos que se acoplase con el otro
perrito que tenemos y con su nuevo hogar. Desde el principio nuestro
primer perro se puso muy celoso y muy agresivo. Empezamos a llamar a
adiestradores de perros, y gente documentada sobre el tema y todos
coincidían en que teníamos que tener paciencia ; pero al cabo de unos
días no pudimos más , llamamos a Isabel y le dijimos que llevaríamos de
nuevo a Cuca al refugio. Dicho y hecho, cogimos a la perrita y nos
dirigimos hacia el refugio; cuando estábamos al lado aparcamos el coche
a un lado del camino y abrazando a Cuca nos pusimos a llorar igual que
unos niños, en ese momento nos dimos cuenta que ya no podíamos vivir sin
ella; llamamos a Isabel nos dimos la vuelta con nuestra hija y nos
fuimos felices a casa.
Nuestro otro perro ha
tardado un año en adaptarse a su hermana pero ahora la adora; siempre
esta pendiente de ella, cuando los sacamos a pasear le da besos, le
huele hasta la "hijuela" siempre la espera para todo (bueno menos para
la comida), la quiere tanto que ya no podría vivir sin ella ; nosotros
tampoco podríamos vivir sin ella ya que nos da un cariño inmenso, no nos
da nada de guerra, es buenísima eso si, siempre esta dispuesta a que la
cojas en brazos. La vemos que ella esta feliz, le encanta saltar por el
jardín (parece un gamo), sale, entra; sabe que ya tiene a su familia.
Yo quisiera aconsejar, si
ustedes lectores me lo permiten, que adopten a estos perros y si pueden
adoptar dos en vez de uno mejor; estos perros que han sido maltratados
son mucho mas cariñosos y buenos que los demás, te agradecen todo y lo
mejor es que te dan un amor tan grande que te hacen ser mejor persona.
Quiero agradecer a todo el
personal del SPAG por habernos dado la oportunidad de tener esta
fabulosa experiencia, y sobre todo agradecérselo a Isabel ya que la
considero una mujer digna de admiración por su bondad, su gran corazón,
su integridad y su entrega a los animales de los cuales sabe todo y cada
una de las facetas de los que hay en el refugio , haciendo así mas fácil
su adopción.
Gracias Isabel y !ojala
todas las personas fuésemos un poquito como tu!.
Marisa.

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