Historia de Koffy

 

Koffy, un perro afortunado:                                             

Hola chic@s soy Koffy, igual me recuerdan de cuando estuve en la SPAG, no fue demasiado tiempo ya que mi mamá adoptiva me vio por Internet y martirizó a mi padre hasta que vinieron a visitarme y a adoptarme un domingo de enero a mediodía, yo solo tenía dos meses y gracias a ustedes tuve una oportunidad, me recogieron en la protectora para que mis papás vinieran a por mi, me han contado que en la protectora yo fui un perrito muy travieso, que cuando me llevaron con Chicho a la veterinaria no paré y mi papá también me ha dicho que cuando me llevó el a la veterinaria me encontré con una colaboradora que me dio un beso pero yo era muy chiquito y no me acuerdo bien, solo rememoro todos los días de mi vida el momento en que me pusieron en el pecho de mi mamá y ella dijo "Jose, dale tu dni o lo que haga falta a esta mina (chica) que a mi no me sacan a este perrito nunca que si no me muero" y así fue, la verdad que debe de haber sido una de las adopciones más rápidas de la SPAG, más un amor a primera vista que otra cosa.

¡Ah! Mi mamá es argentina y habla un poco raro, quiere ver de conseguirme la doble nacionalidad… ciertamente está un poco loquita, pero yo se que lo hace desde su amor incondicional, me siento querido, soy un perrito muy afortunado, siempre voy moviendo el rabo por las calles de Castellón y la gente se para a mirarme, soy una especie de Duque en el espectro perruno, y le preguntan a mis padres de que raza soy a lo que ellos responden que no soy un perro de marca que soy un perro con personalidad y que hay que adoptar, pero yo se que, como le dijo mi papá a mi mamá un día, "adoptar a Koffy fue la mejor decisión que hemos tomado juntos en la vida", ellos me han dado a mi una casa, cuidados y amor, pero yo se que les doy a ellos mucho más: el amor incondicional que les tengo, mi alegría y mis bromas, mi hiperactividad que los saca de posibles estados semidepresivos, mi compañía, mi inteligencia y mi expresividad, ciertamente soy un chollo de perro, ¡ah!, la modestia no es mi fuerte, ya les dije que mi mamá es argentina....

P.D: mis papás me han dicho que van a adjuntar unas fotos mías y quiero que sepan que aunque soy negro nadie me discrimina por mi color, en mi casa y en toda mi ciudad se cumple a rajatabla el artículo 14 de la Constitución.