El control de las necesidades
Este aprendizaje es imprescindible para la convivencia pero no es el más fácil, sin embargo todos los cachorros acaban aprendiéndolo. ¡Pensemos pues la cantidad de cosas que pueden llegar a saber! El cachorro, como todos los bebés, hace pipi y caca muy a menudo. A partir de las seis semanas, antes es inútil, cuando se disponga a hacer sus necesidades, lo colocaremos sobre unos papeles de periódico. Repetiremos la acción cuantas veces sea necesaria. Si lo hace fuera de su sitio le diremos firmemente "No", y lo trasladaremos a sus papeles. Por el contrario si lo hace sobre los papeles mostraremos nuestro contento con palabras y caricias. Si encontramos el cuerpo del delito fuera de su sitio pero ha pasado ya un tiempo, olvidemos su falta. Si no lo pillamos in fraganti no sabrá qué es lo que ha hecho mal. Restregar el hocico por los restos o gritarle no sirve de nada. Poco a poco iremos desplazando los papeles hacia la puerta de la casa hasta ponerlos fuera. Momento que haremos coincidir con los cuatro meses del cachorro, edad en la que comienza a controlar sus necesidades y puede sacarse fuera de casa. A partir de este momento saldrá a pasear como mínimo tres veces al día, a primera hora de la mañana, después de comer y a última hora de la noche.
Al paso
Tan pronto como el cachorro se ha acostumbrado al uso del collar puede iniciarse el adiestramiento para que aprenda a caminar junto a nosotros. El cachorro se acostumbra muy pronto a caminar junto a su amo, pero muchas veces se adelanta jugando y empieza a dar tirones. Este extremo debe corregirse de inmediato. ¿Cómo? No se trata ni de tirar de el ni de arrastrarlo. Basta elegir una palabra, por ejemplo <<aquí>>, pronunciada enérgicamente, como una orden, pero de manera natural, sin aspavientos, que entienda que solo andará cómodo junto a su amo. Si no lo hace, se le recrimina de palabra, con frases cortas y con un ton de voz natural, pero que rápidamente puede identificarlo como de reprobación. Igualmente, el perro ha de sentirse recompensado cuando hace lo que se pretende de el: caminar junto a su amo.
Siéntate
Se trata de que el perro cuando vaya sujeto por la corre permanezca sentado y alerta cuando no camina. ¿Cómo conseguirlo? Hagamos que el perro, que ha aprendido a caminar junto a su amo, camine hasta un lugar donde tenga que detenerse. Entonces, incitémosle a sentarse presionando con la mano extendida, firme pero ligeramente, sobre sus cuartos traseros, haciendo que, además de orden, el contacto de la mano sea una caricia. A la vez, pronunciemos siempre la misma palabra, por ejemplo "siéntate" o "sentado", cuando ejecutemos aquel movimiento con la mano. Pronunciemos claramente, con naturalidad, pero de manera que suene a orden. El perro aprenderá pronto a asociar el gesto de la mano y la voz de "siéntate"; otra cosa es que obedezca con prontitud. ¿Cómo conseguirlo? Pues nuevamente con halagos cuando lo haga bien y reconviniéndole cuando no lo haga. Ayudémonos, a lo sumo, cuando no logremos nuestro objetivo, de ligeros tirones de correa que, sin lastimar al animal, le permitan entender claramente que no obra como se espera de el.
Espera
Una vez que ha aprendido a sentarse, el perro debe aprender a quedarse donde esta, y ello a pesar de que su dueño emprenda otras acciones distintas o desaparezca momentáneamente para hacer alguna otra cosa. Si el aprendizaje anterior esta bien asumido no es difícil realizar nuevos progresos en este sentido. Se empezara caminando alrededor del perro, previamente sentado y sujeto de la correa, al tiempo que con el habitual tono imperativo de las ordenes aprendidas anteriormente le repetimos "quieto" o "espera". Si no lo hace le ordenamos siéntate y una vez restituido en esta posición volveremos a iniciar el entrenamiento. Conviene que este sea divertido. Con sesiones cortas, persuasivas pero no agotadoras. Procuremos que el tono con que pronunciamos "siéntate" sea firme pero alentador. Usemos como siempre frases cortas y entonación de alabanza o de reprobación para elogiar o reprobar, según proceda, el comportamiento del animal. Si somos explícitos y claros en este sentido , finalmente el perro llegara a darse cuenta de que "espera" o "siéntate" significa exactamente quedarse inmóvil hasta nuevo aviso. Bibliografía : Al paso, Siéntate y Espera (Perros On Line) |